Puertas abiertas
No se por qué me cuesta tanto tocar a la puerta de mis amigos,
sólo se que cada vez que por fin me animo,
recibo un fuerte abrazo.
sólo se que cada vez que por fin me animo,
recibo un fuerte abrazo.
las cicatrices enseñan, las caricias también
4 Comments:
Mereces un millón...
Quizás por eso ¿no? porque las tocas muy de vez en cuando.
Digo.
pues es una suerte...
tendrá que ver que no las tocas demasiado?
:)
Publicar un comentario
<< Home